La sucesión es el proceso judicial por el cual se transmiten los bienes, derechos y obligaciones de una persona fallecida a sus herederos. Sin ese trámite los bienes registrables —inmuebles, vehículos, cuentas— no pueden transferirse ni venderse.
El proceso comienza con la declaratoria de herederos, que es la resolución judicial que determina quiénes son. Después se inventarían los bienes y se realiza la partición.
La sumaria información es un trámite distinto y más breve, que sirve para acreditar judicialmente un hecho —una identidad, un domicilio, una convivencia— cuando no se cuenta con la documentación habitual.
