En Santa Fe la mediación prejudicial es una instancia obligatoria previa al juicio para buena parte de los reclamos patrimoniales: antes de demandar hay que pasar por ella.
Las partes se llaman requirente —quien inicia— y requerido —quien es convocado—. El estudio patrocina a cualquiera de las dos posiciones, pero nunca a ambas en el mismo asunto.
El acuerdo al que se llega se homologa judicialmente y tiene la misma fuerza que una sentencia. Llegar bien asesorado a esa audiencia define buena parte del resultado, porque lo que se acuerda ahí es definitivo.
